en política

Bibere humanum est, ergo bibamus

Hoy me he levantado con mucho miedo, miedo no tanto de lo que pueda hacer el nuevo ganador de las elecciones -a quien hasta cierto punto más o menos conocemos- sino de la gente. Me he levantado con la esperanza perdida y terror, un profundo terror. Esta mañana publicaba en Facebook: “votar al PP es enaltecimiento del terrorismo”, y así lo veo. Votarles es decir que lo de Rita no es para tanto, que al final la fruta acaba por pudrirse, pero que seguimos tomando la compota, es legitimar el uso partidista de lo de todos, es decir a una organización mafiosa (o así lo han dicho recientemente los tribunales): queremos que nos gobiernes.

Pero eso no es terrorismo, el auténtico terrorismo es la reforma laboral (muchos tienen miedo de no tener nada que comer la mañana siguiente), terrorismo es la ley mordaza (miedo a expresarse), la LOMCE (miedo a no tener futuro, miedo a pensar…), el refuerzo del oligopolio eléctrico (miedo a morir de frío -por favor, esto es Europa-). Terrorismo es, en última instancia, un conjunto de pensamientos, leyes y medidas que no han hecho sino extinguir la democracia (entendida como poder popular), provocar la muerte de cientos de personas tanto inmigrantes como nacionales por no poder acceder al sistema sanitario, a los medicamentos que necesitan, o a un plato de comida al dia, es mantener un sistema que permite que lA mitad de la población siga sometida a la otra mitad, es causar el exilio económico de 3 millones de personas fuera de España (pensaba que solo huían de Venezuela).

¿Qué clase de gente refrenda esto? Eso es lo que me da miedo. Supongo que es la misma gente que dice que un programa no es viable sin siquiera leer su memoria económica, los mismos de “a me con que no me toquen lo mio” mientras les expolian y desangran. Esos que se manifiestan ante T5 para que no echen a no se quien de GHVIP, pero que cuando les quitan la sanidad piensan “bueno, hay que ajustarse el cinturón”. Esos que se indignan cuando en Venezuela se incumplen los derechos humanos mientas a ellos les cortan la luz.

Supongo que esto ocurre por miedo (egoísmo y cobardía), por ignorancia (prepotencia e idiotez), por convicción (sadismo), o quizás simplemente por costumbre (para eso no tengo ya palabras). Pero quien -por cualquier razón, legitima este sistema genocida, es un terrorista, lo siento, pero no tiene otro nombre. Quizá no pongan bombas lapa bajo el coche, pero un pueblo que es capaz de esto, me da mucho más miedo.