Sobre mi experiencia en la UJCE

Esto lo escribí para la publicación “Un nuevo País” de IU Santa Cruz de Tenerife.

Es complicado decidir qué decir porque, en el fondo, las juventudes es muchas cosas a la vez. Lo empecé a entender un día al llegar al local después de pegar carteles para el 26J. No recuerdo muy bien cómo llegamos ahí, pero cuando me di cuenta llevábamos varias horas debatiendo sobre feminismo y violencia organizada. Me resultó curioso, tengo, claro, opinión sobre estos temas, pero rara vez he tenido oportunidad de discutirla abiertamente y eso es, precisamente lo que significa estar en las juventudes.

Entrar en las juventudes ha significado para mi dejar de sentirme sólo en mis ideas, tener gente con la que debatir, de la que aprender. Sentir que mis esfuerzos pueden servir para algo, recuperar la esperanza. Pero sobre todo ha sido darme cuenta no solo de la necesidad, sino de la posibilidad de luchar.

Cuando entré el colectivo se estaba reconstituyendo, éramos cuatro y, al ser todas nuevas, no sabíamos que hacer. Reconozco que tras la primera reunión salí algo desilusionado pensando: “bueno, será entretenido, pero no creo que sirva para mucho”. Pero poco a poco hemos ido evolucionando. Ahora la cosa es muy diferente.

Este tiempo está siendo, para mi, una etapa de completa transformación. La UJCE puede cambiarte bastante. He conocido he conocido gente increíble y he empezado a entender el poder de la colaboración.

Aún así, la situación, especialmente en Canarias es muy dura. Vivíamos un momento de retroceso de la izquierda en el que se acumulan e intensifican los frentes. La Ley de Educación, la Ley del Suelo, los ataques a la sanidad, mordaza, el alza del terrorismo machista, el ataque a la identidad canaria -perpetrado por las mismas que se hacen llamar nacionalistas- y sobre todo, la tremenda división y la falta de proyecto común compartido. Con todo, creo que aun cabe lugar para ser positivo, estamos empezando a reunirnos con otros colectivos juveniles y, de momento, hay bastante espacio de convergencia. Estamos tratando tanto de visibilizarnos como de producir cambios reales en la sociedad. Recuerdo especialmente la manifestación contra la Ley del Suelo, nosotras mismas diseñamos y pintamos la pancarta -gracias, de paso, a algunas compañeras de IU-, esto fue un elemento de debate interesante, para nosotras estaba muy claro que el capitalismo era el único responsable de esto, pero decirlo así haría que mucha gente ajena a IU-PC-UCJE no se sintiera incluida. Tampoco queríamos ser Podemos, así que, tras debatirlo acordamos escribir “ecologismo o barbarie” derivado de la famosa “socialismo o barbarie” de forma que los más cercanos lo reconocerían y no asustaríamos a otros sectores. El caso es que no se si la decisión fue acertada, pero fue algo que salió de un debate entre nosotras, que es lo que intentamos -y a veces lo mas duro- sentido de partido, ceder y acordar.

Los pasos que estamos tomando ahora me emocionan bastante, hemos acordado participar, junto con otras organizaciones, en limpieza de montes, playas, entornos naturales en general. Es bonito, no sólo estamos haciendo algo bueno, sino que lo estamos haciendo con gente muy diferente. Coincidimos mucho más con otros colectivo, como en la necesidad de defender el sentimiento de identidad canario, un canario no sólo se nace, sino se hace, y es algo que el capital en forma de este nacionalismo bananero nos está robando. Desde que estoy en la UJCE me han enseñado que Canarias en un sentimiento compartido y que los canarios lo debemos defender.*

Ahora ya entiendo que es esto de militar en juventudes, es hacer cosas por la gente. Transmitir conocimiento, colaborar, sentirte libre al expresar tus ideas, saber que lo que haces sirve para algo, aprender a ceder y a sacrificarte por algo superior a ti misma. Ahora tengo esperanza, porque sí se que puede cambiar. Desde la formación de cuadros, charlas abiertas y limpiar nuestra tierra, manifestaciones o debates. Estar en juventudes luchar por cambiar el mundo, cambiandote a ti misma.

*Gracias a Inés Pozo por su inestimable ayuda en el campo de la identidad canaria.